Black Mamba Dart GTS’69 by Sandin Racing

El Dart, que empezó como un automóvil económico de tamaño reducido, en 1960, y que acabó siendo un compacto yankee, ya en los 70, fue distribuido en varios países con diferentes denominaciones. Su nombre vino apoyado por la salida al mercado del avión military: Convair F-106 Delta Dart o Dart Delta.

El abuelo Sandin compró, en 1974, un Dodge Dart. El hijo, Marco Sandin, se envenenó rápidamente por la clase y la potencia de la marca. Aún en su juventud y con la ayuda de un amigo, construyeron su primer carro. En el México de los 70, la situación económica no era nada fácil y ese primer coche tuvo que ser vendido. Pero el ansia por las carreras seguía dentro de nuestro protagonista. Vino el segundo y con ese empezaron a llegar los resultados positivos en competición. Tras otra pausa, después de esos triunfos, volvieron a renacer los Sandin, aunque ahora con la participación de los hijos de Marco como pilotos, confirmado el Sandin Racing como un equipo potente dentro del cuarto de milla estadounidense.

The Black Mamba estuvo 16 meses encerrado en el taller para hacerle una construcción total con los máximos estándares de carrera, para así poder fundirse al que se pusiera por delante. Hablamos de un Hemi V8 de 572” de aluminio fabricado por Keith Black. Junto a una transmisión Rick Allison y un diferencial Ford de 9”. Todo gestionado electrónicamente por un encendido MSD 7AL y con el aporte de combustible de una bomba de gasolina Magna Fuel 500. El resultado de todo esto es tan solo de unos modestos 877 CV, que lanzan al Dart a romper la barrera de los 9,20 segundos en el cuarto de milla (a este lado del charco, poco más de 400 metros).

Buscando las especificaciones técnicas completas para poder participar en todas las competiciones posibles, Sandin Racing aportó al Dart un rollcage completo en cromo molibdeno, soldado en 14 puntos y certificado por la NHRA (o la “Liga de Estados Unidos del cuarto de milla”). Totalmente necesario para mantener la rigidez del conjunto del vehículo y para proteger a sus pilotos en caso de que algo salga mal. Recordad que tenemos un vehículo con más de 800 CV y que le pisaremos a fondo en salida desde parado. Parece fácil, pero supongo que no debe ser así.

Bendito Dart que fue comprado en el condado de Illinois e importado a México en 2014. Apodado The Black Mamba por uno de los hijos de Marco, el negro fue el color elegido para cubrir la piel metálica, a zonas en fibra y carbono, en un R-M Ultra Black. El artista encargado de hacer brillar el Dart, a los ojos y en la meta, fue Efraín Sepúlveda.

También cabe mencionar que todo el diseño y construcción de sus coches es por cuenta suya, tienen su taller personalizado para poder ejecutar sus trabajos. Cada pieza o tornillo es ejecutada por sus expertas manos.

Marco quiere agradecer a su esposa el apoyo incondicional a sus proyectos, sumándole la persistencia de sus tres hijos, su completo equipo y un recuerdo muy especial a su gran amigo fallecido Guillermo Chato Grijalva.

Hay familias que los domingos se van a hacer un pícnic en algún parque tranquilo, a escuchar los pajaritos, respirar aire puro…, hay otras que cogen sus coches de más de 800 CV y van a competir unidos por una sola pasión: recorrer esa santa medida en cuanto menos tiempo sea posible.

Fast!!

Texto: Xavi Dynamische
Fotos: Gilbran Kran Rosas

Este reportaje y muchos más en el Número 20 de Revival of The Machine: ¡Hazte con el tuyo aquí!



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