Akrapovic, donde el titanio toca el arte.

Eslovenia, situémonos en el mapa. Es un pequeño país limítrofe con Austria por el norte, Croacia al sur, Italia al oeste y Hungría al este, del que dicen que tiene hermosos paisajes así como mujeres (Trumph podría corroborar esto). Pero también es la casa de una marca emblemática del motor que se ha ganado a pulso su prestigio.

Nuestras vacaciones acababan pronto, el día uno de enero estábamos volando a Liubliana, previa parada en Londres, aún con el silbido de la Nochevieja retumbando en la sesera, pero contentos porque visitar la fábrica de Akrapovi? no es algo que puedas hacer todos los días.

Era extraño sentir que estábamos de vuelta al tajo mientras la capital eslovena permanecía engalanada con mercadillos navideños a orillas del río que cruza la ciudad. Solamente el intenso frío, el cual pudimos aliviar con el caliente vino dulce de los puestos, podría impedirnos explorar los mejores rincones de Liubliana, entre los que destaca el castillo situado en la colina que domina el centro y desde donde pudimos contemplar la panorámica de la ciudad.

Akrapovi? es sinónimo de perfección; buen sonido, durabilidad y diseño. Miles de aficionados del motor de todo el mundo saben esto, pero nosotros tuvimos el privilegio de saber qué hay más allá.

Detrás de todo esto está Igor Akrapovi?; uno de esos tipos sobre los que se levantan imperios. Un soñador tenaz capaz de conseguir todo lo que se propone, ya sea convertirse en piloto de MotoGP o fundar una de las más importantes empresas de su país, Eslovenia, a base de toneladas de dedicación y de tubo de titanio doblado.

Tras un cuarto de siglo al frente de Akrapovi?, no esperábamos encontrarle en su oficina en la primera planta del edificio de investigación y desarrollo, pero quizás esos sean los efectos secundarios de tener una empresa de la que amas todo lo que allí se respira y en la que el beneficio es el resultado de una pasión, no la razón por la que algo se hace.

La historia de Akrapovi? va unida a la competición. Cien Campeonatos del Mundo y veinte años suministrando sistemas de escape, a los mejores equipos de motos y coches de carreras del mundo, han puesto el listón muy alto y han conseguido que el resto de mortales se beneficien de la mejor tecnología de competición.

La crisis mundial obligó a la compañía a diversificar y así no verse tan afectada si en el segmento de las motos algo pasaba. Los equipos de coches de competición serían los primeros en darse cuenta de la clase de sus productos, pero no quedaría ahí la cosa. Su constante inversión en I+D les ha llevado a ser los únicos fabricantes de escapes con fundición de titanio propia y laboratorio metalúrgico, consiguiendo así aleaciones de titanio tres veces más fuertes que el titanio comercial.

Su planta de procesado de piezas en fibra de carbono, su tecnología para soldadura, corte, CNC e hidroconformado, con la que doblan tubo a base de agua a presión, les han permitido ir siempre a la cabeza del sector.

“Uno de los proveedores comenzó a vender el mismo tubo de titanio a uno de nuestros competidores, que no encontraba la manera de doblar ese tubo a 90 grados. Entonces nos pidieron

que nosotros lo dobláramos y les enviáramos un ejemplo. Nosotros les enviamos un tubo perfectamente doblado a 180 grados.

Han conseguido llevar sus escapes a otro nivel de tecnología, hasta el punto de analizar la acústica para que resulte agradable al oído. Todo esto les ha abierto puertas a otros sectores completamente diferentes, ya sea para fabricar elementos de titanio para medicina o, incluso, permitir a equipos nacionales de salto de esquí usar su túnel del viento.

Lamentablemente, los días no dieron para más, pero la primavera está a la vuelta de la esquina y nos quedamos con ganas de gozar de una ruta en moto por los fantásticos puertos de montaña de Eslovenia. Os mantendremos informados por si queréis uniros.