Asia Gardens Hotel & Thai Spa

Jardines tropicales de inmensa diversidad, cascadas y piscinas termales de aguas cristalinas… camas balinesas, gastronomía de lujo y los tratamientos más especiales te esperan en este particular pedacito de cielo en la tierra, donde la sabiduría y la tradición thai se aúnan en el arte de encontrar el equilibrio y el bienestar espiritual y físico.

Abro la ventana y la luz lo inunda todo al instante. Fuera, las plantas majestuosas se mecen sincronizadas con el son de la brisa. Los pájaros ponen la banda sonora desde la frondosa vegetación y algunos incluso aprovechan la soledad de la piscina para juguetear con el agua, ajenos a todo. Observo detenidamente cada detalle, cada reflejo de las aguas calmadas del estanque que parecen extenderse hasta el mar. Los colores vibrantes, la belleza de los edificios del complejo… La vida parece detenerse aquí a disfrutar de la paz y de la belleza del atardecer.

Mientras tanto, las Caras de Angkor esbozan una leve sonrisa cuando las aguas termales acarician su base de piedra. Quizá ese gesto sea fruto de la plenitud, o quizá sea de puro placer.

En Bali existe la obligación colectiva de crear cosas bellas. Esto se refleja en su arte —los títeres y el teatro con representaciones basadas en el Ramayana y el Mahabharata— y también en las populares ceremonias religiosas que se llevan a cabo en la isla. Pero también se refleja en su artesanía, donde tiene un papel predominante el tejido ikat, que a menudo utiliza hilos de oro. Por un momento, el paisaje, los olores, la música de fondo… me trasladan directamente hasta allí. Sin embargo, pese al lujo asiático que nos rodea, muchos kilómetros nos separan de la joya más preciada de Indonesia.

El hotel Asia Gardens se sitúa en un enclave privilegiado de la Costa Blanca. Con un gusto exquisito, en este complejo de lujo, se han cuidado todos los detalles para traer uno de los lugares más bellos del mundo a nuestra tierra, ofreciendo una experiencia completa para todos los sentidos.

Sin apenas darnos cuenta, se acerca nuestra cita en el espectacular Koh Samui, donde nos espera una fusión de la más selecta cocina oriental. Los restaurantes del hotel son un ejemplo de que solo desde la perfección se puede satisfacer el gusto del paladar más exigente. En todos, la fusión magistral de los peculiares sabores originales de Asia junto con aquellos de la cocina tradicional mediterránea e internacional, la búsqueda incansable de nuevos y mejorados platos, la exquisitez de cada ingrediente y de cada sensación se dejan notar en la carta.

Para completar nuestra experiencia extrasensorial, antes de marcharnos nos esperaba por la mañana el Thai Spa, de obligada visita. En Tailandia se crearon hace más de 2 500 años las técnicas más eficientes para desbloquear el funcionamiento del cuerpo y lograr una verdadera armonía de este con la mente. El masaje tradicional tailandés, reconocido a nivel mundial, se estudia en origen desde la escuela del masaje tradicional establecida en el templo Wat Pho de Bangkok. Todos los profesionales que forman parte del equipo técnico del Thai Spa, en Asia Gardens, están formados en dicho templo y ponernos en sus manos es un verdadero privilegio.

Tras la última vista atrás para contemplar las puertas del Asia Gardens, nos invade un sentimiento único de paz. Nuestra estancia nos ha devuelto el bio-equilibrio perdido en la rutina y ha conseguido liberar nuestro cuerpo y nuestro espíritu de todo tipo de tensiones.

Como diría el escritor Johann Paul Friedrich Richter: “El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados”.