Arte callejero: Entre Salamanca y Lisboa

El arte callejero vive uno de sus mejores momentos. El hecho de hablar de “arte” y no de “vandalismo” constata  que esta corriente ha alcanzado un estatus superior. Son muchos los que nos maravillamos con el mural o el graffiti a la vuelta de la esquina o en los restos de lo que alguna vez fue pared y hoy, derruida, queda al margen del imperio de la Ley.  Lisboa y Salamanca son dos de estas ciudades pioneras que han sabido captar el potencial de este afán creador.

Encontrar obras escondidas al arbitrio de la necesidad se va a acabar. Como las citada, cada vez son más las ciudades que ponen sus paredes, edificios y mobiliario urbano a merced de los artistas otrora vándalos. Un reclamo más para añadir a nuestras rutas y viajes.

La capital lusa ha sido reconocida recientemente como la capital europea del arte urbano. Y se le considera la sexta ciudad del mundo con más y mejor arte en esta categoría. Todo aficionado a las corrientes underground debe tener Lisboa como visita obligada.
lisboa esculpido en pared

Lo que hace distinta a la ciudad portuguesa del resto de centros de Street Art del mundo es que no se limita a un solo barrio. La pintura callejera se ha extendido por toda la ciudad lusa sin excepción: zonas marginales, barrios obreros o incluso los más exclusivos. Pero, como todo, este ensalzamiento de la cultura urbana no ha ocurrido de la noche a la mañana. No todo ha sido planeado pero el resultado es inmejorable.
mural lisboa

El ayuntamiento lisboeta tenía un gran problema con el vandalismo y las pintadas ilegales. La crisis acrecentó los movimientos de los grafiteros que campaban a sus anchas dejando su rúbrica sin diferenciar monumentos, casas particulares o viejas paredes.

Lo que en aquel momento podía entenderse como el Street Art de Lisboa, eran borrones y esbozos con poco gusto y poco orden .

Sin posibilidad ni medios para perseguir esa creatividad mal conducida, el gobierno de la ciudad tomó las enseñanzas de Sun Tzu (El Arte de la Guerra) y al no poder con su enemigo se unió a él.
contenedor lisboa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la imposibilidad de acabar con el vandalismo se unió la falta de fondos para restaurar edificios deteriorados. La solución pasó por hacer un llamamiento a todos los artistas nacionales e internacionales.

El ayuntamiento decidió dejar la organización de toda la propuesta en las capaces manos de GAU ( Galeria de Arte Urbana).

Ellos buscan las paredes y los edificios y pagan a los artistas. Un entramado sencillo que ha conseguido que el Street Art de Lisboa sea un atractivo más, sumado a su archiconocidos monumentos.  Así a la Plaza del Comercio, la Torre de Belém o al Monumento a los Descubridores se les unen como reclamo Blue Wall, Hall of Fame o la avenida Fontes Pereira do Melo, por citar algunas.
lisboa

Un éxito de nuestros vecinos portugueses que Salamanca no ha querido despreciar. Desde el 2012 el barrio del Oeste de la ciudad salmantina ha comenzado un proyecto que está lavando la cara a una de las zonas más masificada de Salamanca.

geppetto (milu correch)

 

Al pensar en  Salamanca, uno cae en la universidad y sus moradores. Ellos han sido los precursores de esta iniciativa que ha llenado de obras de arte todo el casco de la ciudad, eso sí, siempre con el beneplácito de los vecinos.

Empezaron pintando garajes y a estas alturas, ya están redecorando todos los edificios racionalistas del barrio.

El proceso está muy vivo. En junio se celebró la cuarta edición del Concurso de Arte Urbano de la Asociación Zoes. Todo vale como soporte: un edificio, una pared, la acera, un banco, un árbol.

La última en dejar su huella es Alice Pasquini, que precisamente estaba de paso hacía Lisboa.
pasquini

Precisamente este mes de Septiembre se está celebrando la fiesta del Barrio del Oeste, el September Fest. Del 20 al 25 del noveno mes, se darán a conocer las nuevas piezas urbanas de la ciudad rodeadas de comida, exposiciones, bailes, fotografías y pachangas de fútbol.

El arte callejero brilla por su brevedad. Es efímero al estar expuesto a los elementos. Ahí es donde reside su encanto; en su constante renovación.

Cada vez que vuelvas a la ciudad encontrarás algo nuevo que descubrir. Un regalo para los curiosos, los espíritus inquietos y un aliciente para los que no lo son tanto.

 

 

 

 

Texto: Diego Sánchez

Fotos:

GAU (Galería de Arte Urbana)

Zoes (Asociación de vecinos del Barrio del Oeste)

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