“Las Marías MC”: Rebeldes con causa

Les gusta mancharse de barro y sentir el viento en la cara, enfundarse en su chaqueta de cuero, ponerse los guantes y ajustarse el casco con la vista puesta en el horizonte y la mente en las curvas que vendrán… y no son precisamente las suyas.

Las Marías MC son cinco preciosas mujeres mexicanas que un día decidieron unir sus fuerzas y sus motos para echarse a rodar juntas por carreteras sin ley, en un mundo presidido por hombres (hasta ahora).

Giran cuellos a su paso, cortan el tráfico y no es de extrañar. En el fondo, disfrutan con ello. Locas y divertidas, son amantes de la adrenalina y buscan romper con lo establecido: darle a la mujer mexicana la libertad de elegir su propio camino y su destino.

Mucho más que caras bonitas, las Marías te atrapan sin querer. Su lema: “We like Dirt and we got Titties”, no hay mucho que añadir. Es de las pocas cosas que tienen en común, junto a sus valores como hermandad. Todas son muy diferentes entre sí. Trabajos y estilos de vida distintos, igual que sus monturas: Triumph, Harley-Davidson, BMW, Beta y Suzuki. Cada una personalizada al estilo de su dueña, pero todas cuidadas al máximo detalle. Y cada María, tiene un Alter-Ego cuando se sube a su moto.

Cuando se unen, Las Marías MC tiene algo en común por encima de todas las cosas: son hermanas bajo la misma chupa de cuero. Comenzaron a salir juntas de ruta por las caóticas carreteras de México en busca de seguridad y libertad, y sin quererlo la vida les ha dado mucho más que eso. Ahora que han probado la droga de la gasolina, ya ni pueden ni se quieren desenganchar.

El espíritu aventurero de Carla Henkel, fundadora y “presidente” de Las Marias MC, la hace transgresora y diferente desde pequeña, cuando comenzó a montar en moto a sus tres años. “Blackbird”, que así se hace llamar esta poderosa morena de ojos claros y penetrantes, ve la carretera como una metáfora de la vida: “a veces la montas, a veces dejas que ella te monte a ti”. Pájaro negro no tiene miedo a volar todo lo alto que se pueda y un poco más. Bajo sus alas las mujeres de su hermandad son sus protegidas. Según sus propias palabras, “una María es una mujer auténtica, única y valiente. Un grito por la libertad”. Recuperándose de un accidente de moto, pensó en fundar su propio club para montar con más seguridad, y pensó en un club de mujeres. El nombre perfecto se lo dio una novela cuyas dos protagonistas, hermanas y conocidas como “Las Marías”, salieron en plena noche desafiando el toque de queda impuesto en su poblado y formaron una revolución.

Romina Lyle, o “Mrs Powers” es la Vicepresidenta. Encontró a Carla en las Redes Sociales y se unió a ella. Esta rubia imponente que ama la velocidad y su Harley, invita a otros a seguir sus sueños y siempre está pendiente de que nadie se quede atrás.

Después llegó Andrea Torre, o “Gummy Bear” por aquello de que es una mujer “con muchos sabores”. Dj, modelo o cantante, de personalidad arrolladora. Y como no, el Seargent At Arms, Ananda Mora, Salvaje. No hay reglas en su mundo y no le podía importar menos lo que los demás piensan acerca de eso. A simple vista puede parecer un trago de mezcal, pero sus compañeras la describen como “una fusión de Shirley Temple con Johnnie Walker”. Y por último, María “La Dócil”, miembro honorario del club que posee ese romanticismo con un toque de valentía que sólo puede encontrarse en un verdadero artista. Se encuentra buscando la carretera perfecta, el beso perfecto, más allá de las fronteras del orgulloso México.

Pero la historia está por terminar. Junto a estas Marías, pronto rodarán muchas más.

Texto: Noah Brat