Honda GL1100 1976 “BlueBerry Bomber” by Krakenhead

Este proyecto empezó con un amigo de los Krakenhead y su Honda GL1000 1976 de importación en venta. La rareza de este modelo en Europa fue un motivo más que suficiente para considerarlo como la base para una gran kraken. Después de darle un par de vueltas, no hacían falta muchas más, Krakenhead compró la Goldwing y se dispuso a darle forma en papel.

El punto obvio de esta preparación era la pintura, le hacía falta una mano fresca; conseguir la posición correcta; renovar los componentes y devolverla al asfalto. Las modificaciones ya realizadas en la Honda no eran del agrado de los kraken. Era necesario subirla de nivel mediante algunas mejoras radicales. Para inspirarse y servir de guía decidieron bautizarla: “Era grande, potente e intimidante. Decidimos llamarla Bombardero”.

Para conseguir la adecuada posición de conducción, la horquilla fue sustituida por una showa de 45 mm de la serie CBR. Sin embargo, los frenos parecían demasiado modernos por lo que se reemplazaron por unos slingshot GSRX 1100RW; un look más clasico con el comportamiento que se debe exigir. Después probar distintas combinaciones de los componentes, enviaron los diseños 3D para que fuera realizados en aluminio 7075.

Mientras tuvo lugar ese proceso, el trabajo creativo no se detuvo. Hubo que seguir preparando modificaciones en el basculante para poder acoplar neumáticos y llantas de mayor anchura; integrar los intermitentes en el chasis ensanchado e incluir un tanque real del que carece el modelo básico. El look Honda clásico no falla nunca y por ello se decidieron a encajar el perteneciente a una CB750 SOHC SS, todo un desafio. Los carburadores tambien han recibido su dosis. La Honda ahora monta unos Webers customizados originales de un viejo Porsche.

Poco después, la moto estuvo lista para recibir las llantas de 17 pulgadas calzadas con neumátivos Avon Roadrider en 120/70 y 150/70.

La vigorosa Kraken  cobraba forma pero seguía obviandose algo importante. La moto tenía el potencial y las aptitudes pero le faltaba el carácter. La solución fue la inclusión de un gran carenado del estilo de las viejas glorias inglesas. Todo quedó encajado y cuadró perfecto con los cambios recientes. Solo quedaban algunos problemas con las luces y los relojes que no quedaba claro donde ubicarlos hasta que se cortó con laser una placa para hacer un soporte personalizado y exclusivo.

El motor debía estar a la altura de todo el trabajo invertido, no quedó otra que la reconstrucción. Un esfuerzo enorme ya que es muy complicado encontrar las piezas necesarias ya que Honda ya no las distribuye. Para que os hagaís una idea: hicieron falta más de tres meses para realizar la búsqueda, más de 150 emails y recurrir a distribuidores de Europa, Reino Unido, Estados Unidos, Japón , Australia y Nueva Zelanda. El resto de las piezas vinieron de foros especializados en Goldwings en los que practicamente hubo que recurrir al soborno. Cada pieza ha sido sustituida o reconstruida para lograr ese ronroneo que sale a través de dos escapes Delkevic KZ1000 modificados.

La mano de pintura esta inspirada en la de una vieja CB750 pensada para cuadrar con los diseños del carenado y el tanque; un profundo azul índigo con purpurina azul y púrpura.

Siete meses de incansable tesón hicieron falta para construir lo que hoy entendemos como la BlueBerry Bomber. La única contrapartida a este recomfortante trabajo fue la parte económica en la que Kraken lamentó tener que vender. Sin embargo, esto tambien tuvo su parte buena ya que la Bomber se irá de gira en el festival esloveno Motörcity Festival en el que podrás conseguirla comprando tu entrada y visitando el show. 2000 tickets, 2000 oportunidades para ser el dueño de este bombardero japonés.

Texto: Enrique Alpuente

Fotos: Krakenhead / Jani Nendl