Studebaker Pick Up ’55 by Retrorides: Carruaje sin Caballos

La Studebaker Corporation comenzó su historia cuando los hermanos Studebaker fundaron, en 1852, una tienda que vendía aprovisionamientos para las herrerías y fundiciones locales. Más tarde evolucionaron hasta acabar fabricando piezas metálicas para empresas ferroviarias dedicadas a la agricultura, la minería y el Ejército.

A mediados de los 60, de hace dos siglos, la empresa fabricaba carros, carretas y carruajes. En 1895 crearon su primer carruaje sin caballos (ojo) ¡con un motor eléctrico! Imaginaos las baterías que debían llevar… Tal vez el mundo no estaba preparado para los coches eléctricos, y fue en 1904 cuando salió de la factoría de South Bend (Indiana) el primer Study con motor de gasolina, monocilíndrico al inicio y de cuatro cilindros más adelante.

Studebaker formó parte de la cultura automovilística de Estados Unidos con una fama reputada de vehículos fiables y robustos, a un precio más que asequible. Desde sus inicios, en el siglo XIX, hasta finales de 1966, momento en el que salió su último automóvil de la factoría de Hamilton (Ontario).

¿Triste? Un poco, supongo… Pero siempre hay gente que nos hará sonreír restaurando y modificando bellezas del siglo pasado. En este caso un Studebaker Pick Up de 1955. De la serie de trucks que la factoría hizo para que los rudos trabajadores estadounidenses hicieran el país un poco más grande.

El artista es Gustavo, de Retrorides (Brasil). El coche les llegó con algunas modificaciones y con más óxido del deseado. Después de chorrear con arena todo el cuerpo, vieron hasta dónde deberían emplearse para dejarlo todo en perfecto estado de revisión.

El chasis fue modificado para alojar la nueva bandeja de carga. Suspensión delantera tipo Twin Beam, del año 2000, con muelles helicoidales. En la suspensión trasera, modificaron el eje rígido para poder albergar ruedas dobles. Con esta modificación tuvieron que ampliar los guardabarros traseros para poder meter tanto caucho.

Con chasis y suspensiones hechas, el siguiente paso fue el motor. El antiguo 6 cilindros de 92 hp fue enterrado con honores, y vino a sustituirlo un nuevísimo Ford V6 de una F250, que aporta a nuestro pequeño truck 205 hp. Mapas nuevos de inyección para adaptarse a los nuevos filtros de aire de competición. Sistema de escape artesanal en acero. ¿Total? 280 hp. Bien.

Texto: Xavi Dynamische

Fotos: Bruno Guerreiro