TAILANDIA

Érase que se era un país donde sus gentes vivían con una sonrisa permanente, un país de eterna primavera, de dulces montañas y caudalosos ríos, grandiosas cataratas y frondosos bosques. Un país donde montar en moto era siempre un placer.

Lo mejor de los cuentos es que a veces pueden hacerse realidad y por eso, si alguna vez puedes vivirlos en primera persona, no lo dudes. Imagina un lugar donde las carreteras siempre son curvas, siempre suben y bajan cual montaña rusa, pero nunca suben tanto que el frío pueda atacarte. Rutas que serpentean continuamente entre bosques frondosos de magníficos olores y cruzan aldeas de idílica vida rural.
Tailandia está considerada la Suiza del Sudeste Asiático. Un país que nunca fue colonizado por una potencia extranjera y que mantiene sus tradiciones con cariño y la participación de todas las generaciones de tailandeses, un pueblo amante de su país. Es uno de los llamados tigres de Asia por su crecimiento económico, favorecido por una estabilidad social admirable. La seguridad en el norte de Tailandia, por donde transcurren las rutas, es absoluta. Rodar en moto por carreteras solitarias plagadas de curvas, encontrar en cada parada un aliciente, hace que te sumerjas en el ambiente singular del pueblo de las sonrisas.
Comparte vida con una de las etnias más singulares de Asia. Las mujeres de la tribu Karen adornan sus cuellos con anillas para alargarlos. Su condición de refugiados de Myanmar en Tailandia les mantiene en unas condiciones sociales especiales.
Vive con los elefantes y entenderás la verdad de la relación mágica entre estos animales y sus cuidadores. Mucho más que un animal doméstico, el elefante es en Tailandia un animal más que respetado venerado por su fuerza, su inteligencia y su cariño.
Déjate seducir por la exuberancia y el colorido de los templos budistas de Tailandia. Comparte vida con los monjes de túnica azafrán. Descubre el sosiego de sus monasterios.
Explora el Triángulo de Oro, famoso por su histórica vinculación con el tráfico de opio. El lugar donde se unen Myanmar, Laos y Tailandia es un rincón privilegiado de Asia sobre el río Mekong.
Duerme con todas las comodidades en la jungla, en cabañas de bambú abrazadas por una vegetación selvática. La hotelería es otro de los grandes alicientes de esta ruta.
Navega sobre uno de los ríos más importantes de la historia de la humanidad, el poderoso río Mekong, la arteria fluvial del Sudeste Asiático. Una travesía hasta Laos permite conocer los mercadillos del vecino y, sobre todo, disfrutar de la emoción de una lancha rápida surcando las aguas de un río que nace en el Tíbet y surca China y todo el Sudeste Asiático.
Rueda por montañas cubiertas de campos de té y población china, y detente a degustar una cata de té. Entre ellos, una selección que obtuvo el premio al mejor té del mundo en 2017. Descubre los rincones más secretos de un país de fantasía.
Visita cuevas mágicas del norte de Tailandia. Miles de grutas se esconden entre la jungla de la provincia de Chiang Rai. Una de ellas, se hizo famosa cuando unos niños se quedaron atrapados en su interior, y el mundo entero se movilizó para su rescate. Pero hay muchas cuevasque se pueden visitar sin riesgo alguno, que seducen además de por sus formaciones rocosas por el color de las luces con que las iluminan para los visitantes.
Disfruta de una de las mejores gastronomías del mundo, con una amplia variedad de verduras y frutas, carnes, pescados y hortalizas: una cocina sana y sabrosa. Ya sea en mercadillos callejeros o restaurantes de lujo, la cocina Tai conquista a los paladares más exigentes con texturas, aromas y sabores puramente exóticos.