The Boss: Diego Calvo

El rock corre por sus venas. Espíritu ochentero, estilo cien por cien auténtico y muy pocos filtros: Diego Calvo es genuino. Es una mente privilegiada que, en apenas un lustro, ha levantado todo un imperio en la Isla Bonita, diametralmente opuesto al clubbing y al chill out. Entre otras cosas, él es el responsable de las míticas Rock Nights en el Pikes, y de un peculiar grupo de hoteles con una historia que contar. Esta es la suya… y es muy buena.

Revival: —¿Quién es Diego Calvo?

Diego Calvo: —Pues Diego Calvo es un tío al que no le gusta seguir modas, escuchar techno o vestir de negro. Me considero un embajador de lo que yo llamo “la otra Ibiza” e intento sonreír a la vida cada día, siendo agradecido por vivir donde vivo y por la gente querida que tengo a mi lado.

Todo lo que hago, lo hago por pasión. Si no, no lo hago. Soy amante de todo lo retro y lo vintage, disfruto con películas de los ochenta y coches clásicos americanos. El rock and roll corre por mis venas y eso es lo que me da la actitud, aunque también soy un romántico empedernido y sé apreciar una buena balada pastelera clásica.

R.: —Salta a la vista que eres un enamorado del rock, ¿de dónde te viene esta pasión y qué papel dirías que tiene la música en tu vida?

D.C.: —Ya de pequeño trasteaba en casa con los vinilos de mi padre de los Beatles o los Beach Boys. Aunque cuando entré al instituto fue cuando empecé a comprarme casetes de Nirvana, Offspring o Green Day, dejarme la melena y vestir camisa a cuadros. La música juega un papel importantísimo en mi vida, no solo en mis proyectos, sino también en mi día a día.

Escucho música a todas horas: con el café de la mañana, en la ducha, en el coche, en el trabajo, en todos sitios. Me gusta que los momentos vayan acompañados de una canción porque es mucho más fácil recordarlos cuando pasa el tiempo.

R.: —¿Tu grupo preferido? Y… ¿alguna canción con la que te sientas especialmente identificado?

D.C.: —No podría decantarme por un solo grupo, soy muy de The Cult, Mink DeVille, The Romantics, ZZ Top, The Stone Roses… pero los que más me han marcado han sido Elvis, Bruce Springsteen o Loquillo. Posiblemente Cadillac solitario, de Loquillo, sea la canción que más me ha marcado. Tanto que la llevo tatuada. Primer beso, grandes momentos con amigos terminando fiestas…

R.: —También salta a la vista que posees un estilo muy personal… ¿Qué papel juega la moda en tu vida? Tenemos entendido que eres un enamorado de las camisas hawaianas, desde cierta pool party

D.C.: —No me gusta seguir modas, soy un clásico fiel a mis gustos. Me dices gafas, te digo Ray-Ban Wayfarer; me dices vaqueros, te digo Levi’s; y si me dices zapatillas, te digo Converse All Stars… Soy muy maniático para eso y no me gusta comprar en Zara o H&M, soy más de ropa vintage.

Desde hace muchos años, colecciono camisas hawaianas y wéstern, es uno de mis vicios. Como dice mi buen amigo Soren Manzoni, algunos empresarios se gastan el dinero en putas y champán y nosotros nos lo gastamos en coleccionar nuestras movidas. Él, pinballs, y yo, camisas hawaianas. Cada uno con su historia, aunque nos unen nuestros valores y la pasión por los sonidos de guitarras.

Tengo más de doscientas camisas ya y este verano tengo previsto hacer una exposición de una buena selección. También tengo previsto hacer este mes “el mes de las hawaianas”, cada día, con una diferente. Estoy pensando ligarlo a alguna acción de recaudación de fondos para nuestra fundación IBIZA HELPS THE WORLD, que colabora con Unicef.

R.: —De trabajar como barman, en el año 2000, en el Hotel Son Vida, a fundar CONCEPT HOTEL GROUP, en mayo de 2013, pasando por todo tipo de puestos y hoteles… ¿Cómo has conseguido llegar hasta aquí?

D.C.: —Mis padres siempre me aconsejaron que hiciera lo que me ilusionara. Al decidir tirar por el mundo de los hoteles, tenía claro que había que trabajar muy duro para poder llegar arriba, y mientras que estudiaba Dirección Hotelera iba combinando los estudios con trabajos en hostelería.

Los inicios son jodidos porque ves cómo te matas trabajando para cobrar cuatro duros, mientras que tus colegas han dejado sus estudios para tener trabajos en los que ganan cuatro veces más que tú y tienen dinero para invitar a las chicas guapas a cenar.

Tras pasar por prácticamente todos los puestos que te puedes imaginar, dentro de hoteles y oficinas de grupos hoteleros como Expo Hoteles, Hilton, Playasol, NH… en 2012, en una noche de vinos con mi buen amigo Tallyn Planells, decidimos hacer un pacto y dejar nuestros trabajos para montar nuestra propia empresa.

Los dos estábamos estresados con nuestra vida: él como director de la discoteca Privilege y yo como director comercial en un grupo hotelero. A veces en la vida hay que decir ¡qué cojones, a tomar por culo! y dar un salto. Si no, nos adentramos en un bucle interminable.

R.: —¿Qué ha sido lo más difícil en todo este tiempo? ¿Y lo mejor?

D.C.: —Cuando montas algo desde cero, sin que te lo pongan en bandeja tu papi y mami, hay que currarse todo mucho, como dice la canción, de AC DC, Its a long way to the top if you wanna rock and roll. Lo mejor es poder hacer lo que te apasiona cada día, y lo peor, las piedras que te ponen en el camino los piratas que te vas encontrando.

R.: —¿Qué es lo que dirías que diferencia a CONCEPT HOTEL GROUP del resto de la oferta hostelera en Ibiza?

D.C.: —Pregunta fácil, porque si algo tenemos es que somos diferentes al resto. Nos caracteriza el diseño y el concepto de nuestros hoteles. Me gusta representar la fórmula, utilizando la portada de Pink Floyd de Dark side of the moon: es una mezcla de diseño, concepto y hotel. Y cuando me refiero a concepto, no me refiero solo al concepto de cada hotel, sino también al contenido que tiene cada uno de los hoteles.

R.: —¿Esperabas tanto éxito en tan poco tiempo? ¿Qué aspectos de tu personalidad dirías que has impreso en tus hoteles…?

D.C.: —En un inicio, ya teníamos claro que queríamos montar un grupo de hoteles conceptuales. De hecho, el primer año se registró tanto el nombre del primer hotel como el del grupo, pero para nada pensábamos que en cinco años tendríamos cinco hoteles. Cuando algo es pasional como esta empresa, el ADN es vital. Así, los proyectos son un reflejo de nuestros gustos y estilo de vida.

R.: —Cuéntanos en qué consisten las Rock Nights y cómo surgen.

D.C.: —Pues Rock Nights nace en el verano del 2005, ante el deseo de querer ir a bailar a un lugar donde pudiéramos escuchar la música que escuchábamos en nuestros coches y en nuestras casas años atrás. Todo empezó como una fiesta entre amigos, hasta que llegó a los grandes clubes de la isla, festivales y salas de todo el país. En 2013 decidimos volver al origen y salimos de los clubes para llevar la fiesta al mítico hotel Pikes.

Desde entonces, llevamos dando guerra todas las semanas del verano a base de sonidos de guitarra. Es la única fiesta de rock de la isla que, con dos cojones, tiene ya trece años de vida y todo un colectivo de gente que nos apoya y nos sigue. En Rock Nights no tenemos ni zonas VIP ni el DJ es el protagonista, como ocurre en casi todas las fiestas de Ibiza. En Rock Nights, queremos que sea el público el protagonista. Cuidamos mucho nuestra identidad y para ello no vendemos entradas. Todo se hace bajo lista de invitados a través de nuestra web www.rocknightsclub.com

R.: —Queremos saber más sobre la fundación IBIZA HELPS THE WORLD, que mencionabas al principio de la entrevista.

D. C.: —De pequeño viví con mis padres y hermano en países como Sierra Leona, Guinea o Nicaragua. Mis padres siempre han estado muy vinculados a ayudar, lo cual siempre he admirado mucho. Por mi situación, no he podido seguir sus mismos pasos, pero creo que es bueno poder aportar un granito de arena con actos que vayan dirigidos a ayudar a los demás; ya sea sin esperar nada a cambio en el día a día o bien creando acciones como esta.

En una conversación con mi amiga Kala, que vive en Los Ángeles, me comentó que una amiga suya estaba haciendo collares con forma de países y que destinaba parte de su venta a ayudas; de ahí surgió la idea: crear collares con la forma de la isla de Ibiza, que cualquiera podrá comprar en los cinco hoteles de CONCEPT HOTEL GROUP. El diseño y la producción de dichos collares ha sido posible gracias a la empresa MAEKAVERA y a la colaboración de Unicef, que se encargará de destinar el cien por cien de los beneficios a ayudas para los países más necesitados.

La intención de CONCEPT HOTEL GROUP no es solo promover esta iniciativa en sus hoteles, sino que también quiere proponérselo a otros hoteleros y empresarios de la isla para ponerlo en marcha en sus negocios y conseguir así que las aportaciones de la isla sean las máximas posibles a través de IBIZA HELPS THE WORLD. Estos collares también se podrán adquirir a través de cada una de las webs de los hoteles Santos: Tropicana, Dorado, Cubanito y Paradiso. Para empujar esta organización, se contará con el apoyo de famosos del mundo de la moda, el arte y la música.

R.: —Conceptos diferentes y con carácter, ¿en qué o quién te inspiras a la hora de crear tus diferentes hoteles y los servicios que se ofrecen en ellos?

D.C.: —Primero, soñamos con algo. Una vez que tenemos decidido el camino, realizamos un briefing muy minucioso en cuanto a detalles diferenciadores, inspiradores, de mobiliario e interiorismo. Y, una vez concebido, se lo presentamos al estudio de diseño con el que trabajamos: Ilmiodesign, compuesto por Michele Corbani y Andrea Spada. Ellos son los encargados de llevar a la realidad nuestras locuras. Este proceso previo es con el que más disfruto, sin duda alguna, es como cuando estás echando un polvo.

A nivel arquitectónico y de diseño, nos hemos inspirado mucho en la zona de South Beach de Miami, donde todos los hoteles tienen un toque art déco y retro bastante característico.

R.: —Cubanito, Paradiso, Tropicana, Santos, Dorado… todos diferentes pero con un mismo hilo conductor, ¿tienes algún preferido?

D.C.: —Honestamente, no tengo uno preferido, de verdad que no. Cada uno tiene su encanto, y creo que cada vez nos superamos. Lo bueno es poder decir que me encantan todos.

R.: —El último en inaugurarse ha sido Paradiso Ibiza Art Hotel, en la Bahía de San Antonio. En él se encuentra Zero Suite Project. ¿Cómo surge esta idea? ¿Está teniendo aceptación?

D.C.: —Al ser un hotel dedicado al mundo del arte, queríamos que en el lobby del hotel ocurriera algo transgresor y qué mejor que una acción como esta. Ibiza tiene precios altos y siempre sale en los medios lo difícil que es encontrar alojamiento. Pues dijimos: qué cojones, aquí es gratis pero te pueden ver. Me gusta mucho que se entre a través de los baños públicos.

Y sí que está teniendo muchísima aceptación: ya se han apuntado directores de cine, actores… Además es ideal para asignarlo a los influencers y bloguers que buscan promo a cambio de vacaciones gratis.

R.: —¿Qué dirías que puede esperar un cliente de cualquiera de tus hoteles? ¿Cómo te gustaría que se definiera la experiencia de alojarse en uno de los hoteles de CONCEPT HOTEL GROUP?

D.C.: —Los clientes que vienen a nuestros hoteles pueden esperar disfrutar de una experiencia hotelera diferente. Nuestro claim de grupo es Story to tell, porque cada hotel tiene una historia diferente y queremos que nuestros clientes se vayan a casa con una historia que contar.

Se trata de una experiencia muy vinculada a la música y a detalles creados para sorprender al cliente. Soy muy de la idea de que la diferencia está en los detalles y eso lo cuidamos mucho. Por ejemplo, en Dorado, al entrar a una habitación se enciende un tocadiscos con la canción a la que rinde tributo dicha habitación, o, en Tropicana, tenemos una coctelera con los ingredientes del cóctel que lleva como nombre la habitación.

R.: —Suponemos que, en Ibiza, además de alojarse todo tipo de gente, pasan todo tipo de cosas… Tendréis miles de anécdotas en vuestros hoteles, ¿alguna que puedas contar?

D.C.: —Como anécdota, contaría cuando Marky Ramone vino a actuar a Rock Nights y se alojó en Dorado. Le tocó casualmente la suite con el nombre de su amiga Debbie Harry, de Blondie, y la llamó super ilusionado delante de mí. No me lo podía creer.

R.: —¿Y quizá algún huésped que os haya marcado de forma especial?

D.C.: —Sin duda, Loquillo. Tiene su suite oficial en Dorado, la 408. Eso es algo muy especial.

R.: —¿Qué filosofía de trabajo crees que caracteriza a CONCEPT HOTEL GROUP?

D.C.: —Nuestra filosofía se basa en la pasión y en el amor por todo lo que hacemos.

R.: —¿Qué ha de tener quien desee formar parte de esta gran familia?

D.C.: —Ante todo actitud, pasión y lealtad. El resto se puede aprender, pero estas tres cosas son lo que más valoramos.

R.: —¿Cómo te gustaría verte de aquí a unos cinco años?

D.C.: —Sobre todo, lo que pido es tener salud, porque sin la salud ningún deseo es posible. Me gustaría poder seguir viendo crecer a CONCEPT HOTEL GROUP y que Rock Nights siga donde está ahora y podamos seguir disfrutando todos los amigos de esta locura.

R.: —¿Tienes más proyectos en mente?

D. C.: —¡Siempre! Ahora estamos con la creación de una marca de hoteles urbanos para entrar en la liga de hoteles similares a Soho House, Only You, The Standard, Morgans… pero, como siempre, marcando la diferencia.

R.: Y para terminar, ¿algún sueño por cumplir?

D.C.: Abrir un hotel en Miami.