Tuna Race by Harley Barcelona

Y no hablamos de los hooligans a lo DirtQuake, que se meten en un óvalo con un Chopper rígido con motor japonés de 4 cilindros. Hablamos de motos de gran cilindrada al más puro estilo de las que corren en Estados Unidos, ya sea con motores Harley o Indian (y demás).

Grandes bicilíndricos con los que los pilotos alcanzan altísimas velocidades en óvalos inmensos. Competiciones que pasan del Dirt Track al Flat Track. Para el caso, Harley Barcelona ha usado el modelo más económico de la marca: la Street Rod 750. Un Twin a 60 grados que entrega unos 70 CV con un peso de 234 kilos en lleno. ¿Os pondríais a 180 km/h antes de llegar a una curva larguísima sin freno delantero? Hay gente que sí lo hace.

Para lograr el fantástico look de esta pequeña H-D, el equipo de Toni Solano empezó por desmontar toda la parte trasera, para darle un estilo más Racing con un colín de medidas perfectas, no sin antes modificar los elementos necesarios.

Modificaron también el depósito para hacerlo más estrecho y así conseguir comodidad en la rodilla derecha cuando se apoye para intentar tumbar lo máximo la moto. Manillar de Flat y la consecuente eliminación del sistema de frenado delantero. Luego añadieron un poco de alegría al motor con un buen escape y un filtro más abierto, junto con una modificación de la curva de potencia.

Y una vez terminada la moto… habrá que probarla, ¿no? En la zona de Barcelona, tenemos varias opciones para hacer Dirt, pero ninguno de los circuitos es tan grande como el de Rocco’s Ranch, un complejo dedicado enteramente al motor offroad y pegado al Circuit de Catalunya, en Montmeló. Unas instalaciones ideales para ver el potencial de la XG.

La gente del Rocco’s aceptó encantada y, una fría mañana de enero, fuimos a ver qué pasaba. Evidentemente, no podía subirse a la moto el primero que pasara por la calle y pedirle que se metiera a dar gas como un descerebrado con una moto recién terminada. Así que, se lo pidieron a Ferran Cardús.

Piloto profesional dedicado al off por complete. Entre sus logros, diremos que es uno de los pocos spaniards que han participado en competiciones de Flat Track americano. Un auténtico loco con el que pudimos ver cuál es el proceso de adaptación al abrirle gas a una moto que nunca has llevado.

Llegó, se dio unas vueltas con su monocilíndrica para calentar y le entregaron la XG. A la segunda vuelta ya había lijado el soporte de la pata de cabra y la Harley gritaba hasta el corte al final de las dos rectas del circuito.

Los asistentes simplemente nos quedamos con el culo torcido de ver ese espectáculo. Después nos enteramos de que iba a medio gas porque le daba “cosica” estrellar la moto. Pero, tras las palabras de Toni: “Tú dale gas a tope…”, Ferran se empleó a fondo. Las derrapadas fueron épicas, la pata de cabra pasó a mejor vida y, en breve, será reemplazada por una nueva. Todo fuera eso.

Fue un auténtico placer ver lo que vimos y que hoy intentamos trasladaros a modo de artículo. Ojalá la era del Dirt en España derive en la era del Flat, y empecemos a ver motos más gordas colgando la rueda trasera a 180 km/h.

Como dice mi amigo Balboa: ¡gas y champán!